Allí donde nace la paz absoluta,la calma,la quietud...es infinito, y mágico. Es la fuente de toda creatividad,donde reposamos dejando a un lado la mente y su fabricación continua de pensamientos...donde nos transformamos en serenidad pura y nos encontramos con nosotros mismos, con lo que realmente somos...sin nada que nos influya,nos distorsione o nos condicione para ser plenamente sin más.
Donde el ruido no existe y nace la luz, una luz que lo alumbra todo sin deslumbrar,sin sombras,sin oscuridad...una luz en la que se puede apreciar y sentir con el corazón la belleza esencial de todo.
No existe el tiempo ni el espacio, solo este momento que a la vez eres tú porque tu lo eres todo y sigues teniendo tu identidad pero sin apegos, de una forma libre y libertadora que provoca bienestar,salud,armonía y equilibrio...ese equilibrio que es consecuencia de la paz interior profunda.
Donde nace la palabra y sus significados, donde nace la melodía,donde habita la inspiración,donde esperan los sueños y se haya las respuestas a todas las preguntas de todos los tiempos...de donde venimos y a donde regresaremos, donde todo es vida y en vida nos convertiremos.
El silencio no es ausencia de comunicación,todo lo contrario. No es la nada, lo es todo pero en su estado puro,en su esencia...en el amor.
El silencio no es un lugar, aunque puede parecer un estado...no es un acto,es una dimensión superior. La información es real y no interpretaciones...es lo que envuelve el bien y donde descansamos nosotros.
Es un canal de conexión con lo eterno, con lo pleno, con nosotros mismos y con dios del que todos formamos parte formando un solo ser. Nos conecta con la consciencia del planeta que compartimos y en el cual podemos vivir esta experiencia humana, nos conecta con todo el cosmos en su infinitud y diferentes planos de evolución...nos conecta,nos une hasta fundirnos un mismo ser, en una misma consciencia de amor...lo único que existe, desde donde lo proyectamos todo y desde donde todo se puede transformar. Donde se alcanza lo real.
Donde el ruido no existe y nace la luz, una luz que lo alumbra todo sin deslumbrar,sin sombras,sin oscuridad...una luz en la que se puede apreciar y sentir con el corazón la belleza esencial de todo.
No existe el tiempo ni el espacio, solo este momento que a la vez eres tú porque tu lo eres todo y sigues teniendo tu identidad pero sin apegos, de una forma libre y libertadora que provoca bienestar,salud,armonía y equilibrio...ese equilibrio que es consecuencia de la paz interior profunda.
Donde nace la palabra y sus significados, donde nace la melodía,donde habita la inspiración,donde esperan los sueños y se haya las respuestas a todas las preguntas de todos los tiempos...de donde venimos y a donde regresaremos, donde todo es vida y en vida nos convertiremos.
El silencio no es ausencia de comunicación,todo lo contrario. No es la nada, lo es todo pero en su estado puro,en su esencia...en el amor.
El silencio no es un lugar, aunque puede parecer un estado...no es un acto,es una dimensión superior. La información es real y no interpretaciones...es lo que envuelve el bien y donde descansamos nosotros.
Es un canal de conexión con lo eterno, con lo pleno, con nosotros mismos y con dios del que todos formamos parte formando un solo ser. Nos conecta con la consciencia del planeta que compartimos y en el cual podemos vivir esta experiencia humana, nos conecta con todo el cosmos en su infinitud y diferentes planos de evolución...nos conecta,nos une hasta fundirnos un mismo ser, en una misma consciencia de amor...lo único que existe, desde donde lo proyectamos todo y desde donde todo se puede transformar. Donde se alcanza lo real.
Una vez, hace ya algunos años llegué a ese lugar.No sé cómo lo encontré, y no he vuelto a alcanzarlo a pesar de intentarlo muchas veces.
ResponderEliminarEstaba meditando, dejando ir pensamientos, y de repente me envolvió. Sentí paz y amor infinito, una sensación indescriptible y muy lejana a cualquier experiencia terrenal. No había tiempo, ni aquí, ni ahora. No estaba dormida ni despierta. Salí de ese estado cuando mi marido me habló... Le hablé de lo que sentí, me preguntó que cuánto tiempo había estado así y mi respuesta fue que no lo sabía, minutos, horas? Era imposible saberlo.
Durante mucho tiempo lo bautice como "experiencia mística". Sin duda es el lugar que tan bien describes en el post. Yo estuve allí una vez. Es Namaste, ese lugar que compartimos, el origen y el fin, esa parte de Dios que vive en cada uno de nosotros:-)
En realidad no hay que hacer nada ni buscar nada porque ya estás ahí,siempre lo has estado (solo que algunas veces nos damos cuenta y otras no)...relájate y déjate llevar! ;-)
ResponderEliminarGracias por tu comentarios!