Pobre hombre!...ojalá pudiera regalarle esta hermosa Luna....

martes, 21 de junio de 2011

DESTINO

Nada permanece estático,todo está en  continuo movimiento...todo se acerca o se aleja y la quietud dibuja distancia.

La quietud puede ser inmovilización cuando ésta adopta forma de silencio,he aprendido que sin querer decidir y dejando que todo fluya seguros del destino  vamos marcando nuestros caminos y... cuantas veces abortamos capítulos que deberíamos haber vivido y ya nunca sucederán!...ese vacío no se puede ignorar porque con el tiempo  se queda a vivir contigo en forma de pregunta,la cual responderemos de una forma diferente cada día  según las ganas que tengamos de imaginar...Cada vez que tomamos una pequeña decisión (la mas insignificante),tanto para actuar como para dejar de hacerlo, cambiamos el resto de nuestra vida avanzando en un campo de infinitas probabilidades y combinaciones...yo fui  y soy una de ellas, no me gusta ser una probabilidad porque tu nunca lo fuistes (por mucho que me quieran abrigar con explicaciones sobre el universo cuántico,la falta de sentimiento sincero,la falta de condición humana a veces produce un frío que hiela el alma,el corazón y la mente).

Me refugio pensando que todo tiene un motivo y una consecuencia que es la única a la que podemos llegar,en el fondo la única posibilidad...que todo es por algo y siempre para bien pero...no,a veces permitimos que las cosas dejen de ocurrir por miedo o aparente desinterés y que normalmente descubrimos que es aparente cuando es tarde...no sabemos expresarnos a nosotros mismos la importancia que tiene cada cosa,cada situación,cada deseo...y después permanecemos media vida diciendo adiós mentalmente .

Sin buscar explicaciones  deduzco que cuando dejamos perder lo que sea es porque nunca nos interesó lo suficiente,es normal que no duela,es lógica esa ausencia de sentimiento porque nunca se perdió nada y  éso se intuye...eso se percibe y es motivo suficiente.


                                                                               L.G.A.



3 comentarios:

  1. No me refiero a la indiferencia cuando hablo de que "no sentí nada", hablo de ese dolor que es tan intenso que te paraliza, que te vacía y que te deja sentada en el borde de la cama, como si hubieras muerto. A eso me refiero, no a la indiferencia.

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  2. Nunca he juzgado ni he sacado conclusiones sobre los sentimientos de otra persona...nunca lo haría.
    Un sentimiento asi da para escribir mucho y bien,no dejes de hacerlo,es un gran texto M.

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