El hecho de trabajar durante estos últimos años en el sector funerario, me permitió contemplar la muerte de una manera distinta a como se suele contemplar; me pude familiarizar con ella,llegué a comprenderla y aceptarla sin miedo...la muerte no es lo que creemos ni la vida tampoco.
El enfrentarme cara a cara con la muerte a diario y durante muchas horas me enseñó a vivir,me enseñó a escuchar y me enseñó cómo ver a los demás mas allá de su piel.Entendiendo su dolor busqué las palabras adecuadas para cada persona porque detrás de cada "servicio" existía una historia única,una persona fallecida y con ella sus ilusiones,su dolor,sus sueños,sus recuerdos,sus secretos,sus pasiones,sus deseos,sus frustraciones...y mucho pendiente por decir y hacer...
De verdad,no le tengo miedo a la muerte...ella empezó en el mismo momento de nacer,a cada segundo muere una parte de nosotros para nacer otra nueva,no hay dos segundos consecutivos en el que seamos la misma persona...el cambio,la transformación es vida y la muerte también.
El apego a nuestro cuerpo no es miedo a la muerte es resistencia a existir de otra forma,miedo porque nos asusta lo que desconocemos pero detrás del cambio solo existe paz...y no porque todo acabe y se apaguen las luces,éso no es lo que ocurre,es porque nacemos en el amor sin ego...nos convertimos en amor teniendo consciencia de nosotros mismos pero de una forma perfecta,existiendo en la mas pura comprensión,en todos sitios y siempre a la vez...sin límites ni ataduras,sin dolor,sin sufrimiento,sin debilidades,sin carencias...sin necesidad de crearnos necesidades.
Y nuestro cuerpo descansará porque su misión habrá sido cumplida,nosotros lo comprenderemos y ni tan siquiera lo echaremos de menos porque seremos seres despiertos y divinos que descubren qué son realmente...mostraremos infinito agradecimiento y respeto a todo lo que se nos facilitó para poder llevar a cabo esta experiencia que es la existencia humana pero será tan grandioso y pleno lo que descubramos en el momento del verdadero nacimiento,el regreso a casa, que nos resultará imposible quedarnos estancados en el apego...sentiremos amor infinito y continuaremos con nuestra verdadera existencia del Ser.
Llegará el momento en el que tenga que acompañar a algunos de mis seres queridos al final de su experiencia en esta vida...y en ese momento les contaré una cuento precioso,un cuento maravilloso que narre con magia lo que fue su propia vida,su paso por la tierra.Les tomaré de la mano y les transmitiré tranquilidad y con todo mi cariño les acompañaré hasta que ellos me suelten movidos por su deseo de continuar,de nacer...se que así darán ese paso sin miedo,de forma cálida y serena...con un corazón "niño" preparados para continuar en el amor siendo amor...
No le tengo miedo a la muerte porque se que la muerte no existe...lo que si tengo es deseo de vivir plenamente y dar lo mejor que hay en mi...por amor,siempre por amor...ya no se hacerlo de otra forma...
L.G.A
El enfrentarme cara a cara con la muerte a diario y durante muchas horas me enseñó a vivir,me enseñó a escuchar y me enseñó cómo ver a los demás mas allá de su piel.Entendiendo su dolor busqué las palabras adecuadas para cada persona porque detrás de cada "servicio" existía una historia única,una persona fallecida y con ella sus ilusiones,su dolor,sus sueños,sus recuerdos,sus secretos,sus pasiones,sus deseos,sus frustraciones...y mucho pendiente por decir y hacer...
De verdad,no le tengo miedo a la muerte...ella empezó en el mismo momento de nacer,a cada segundo muere una parte de nosotros para nacer otra nueva,no hay dos segundos consecutivos en el que seamos la misma persona...el cambio,la transformación es vida y la muerte también.
El apego a nuestro cuerpo no es miedo a la muerte es resistencia a existir de otra forma,miedo porque nos asusta lo que desconocemos pero detrás del cambio solo existe paz...y no porque todo acabe y se apaguen las luces,éso no es lo que ocurre,es porque nacemos en el amor sin ego...nos convertimos en amor teniendo consciencia de nosotros mismos pero de una forma perfecta,existiendo en la mas pura comprensión,en todos sitios y siempre a la vez...sin límites ni ataduras,sin dolor,sin sufrimiento,sin debilidades,sin carencias...sin necesidad de crearnos necesidades.
Y nuestro cuerpo descansará porque su misión habrá sido cumplida,nosotros lo comprenderemos y ni tan siquiera lo echaremos de menos porque seremos seres despiertos y divinos que descubren qué son realmente...mostraremos infinito agradecimiento y respeto a todo lo que se nos facilitó para poder llevar a cabo esta experiencia que es la existencia humana pero será tan grandioso y pleno lo que descubramos en el momento del verdadero nacimiento,el regreso a casa, que nos resultará imposible quedarnos estancados en el apego...sentiremos amor infinito y continuaremos con nuestra verdadera existencia del Ser.
Llegará el momento en el que tenga que acompañar a algunos de mis seres queridos al final de su experiencia en esta vida...y en ese momento les contaré una cuento precioso,un cuento maravilloso que narre con magia lo que fue su propia vida,su paso por la tierra.Les tomaré de la mano y les transmitiré tranquilidad y con todo mi cariño les acompañaré hasta que ellos me suelten movidos por su deseo de continuar,de nacer...se que así darán ese paso sin miedo,de forma cálida y serena...con un corazón "niño" preparados para continuar en el amor siendo amor...
No le tengo miedo a la muerte porque se que la muerte no existe...lo que si tengo es deseo de vivir plenamente y dar lo mejor que hay en mi...por amor,siempre por amor...ya no se hacerlo de otra forma...
L.G.A
No hay comentarios:
Publicar un comentario