Una tarde gris de esas húmedas(por dentro y por fuera),una estación de tren...una de muchas que prometen un destino acompañado de una despedida...el sonido de la lluvia manchada aun de barro y la música de aquel grupo callejero y bohemio que aunque vivan de éso seguian tocando aunque no hubiese nadie...bueno,nadie no,tu en aquel andén y yo en éste.
No se me apetecía pensar y me limité a relajarme mientras miraba tus botas y escuchaba la lluvia avalanzarse sobre el suelo...tambien el agua tenía su destino,su cauce...su dirección y tampoco lo escogía ella.Una bocanada de aire frio que me anunció bruscamente que el invierno se acercaba,acarició mi rostro para despertarme y rescatarme de mi estado de ausencia presente...mi mirada dejó de centrarse en tus botas para observarte entera,alli,sola... mientras sentías la música y recompensabas a los músicos con una sonrisa larga y sincera...una sonrisa desapegada que reflejaba tu capacidad de disfrutar intensamente de cada instante sin esperar mas,sin esperar nada.
Permanecí mas de treinta minutos mirándote sin temor a que me descubrieras...nuestras direcciones eran opuestas, tu atención no era mi aliada aunque tu sonrisa consiguiera que te recordara tantos años despues sin que tu ni siquiera sepas que existo.
Hoy el sonido de ese acordeón... el sabor intenso de este café,su aroma y esta brisa que anuncia lluvia fresca me hablaron de ti y de aquel andén...un recuerdo mas que dibuja en mis labios una sonrisa antes de continuar mi camino...un camino que hoy me lleva a casa junto a la mujer que amo y a la que deseo amar toda la vida...
L.G.A.