Los recuerdos tienen olores propios, a veces sonidos... siempre van acompañados de sentimientos; emociones profundas que nos conducen a otros planos de existencia y pueden llegar a provocar la enfermedad...lo que fue y de alguna forma sigue siendo en algún lugar de nuestras mentes que ya pertenece al infinito. Aunque lo consideremos "pasado" nuestros recuerdos cambian,se transforman a la vez que cambiamos nosotros; ningún recuerdo se ajusta fielmente a la realidad; ni tan siquiera en el instante inmediato a lo ocurrido ya que nuestro cerebro solo procesa interpretaciones... cuando ésto se comprende el sufrimiento se queda sin justificaciones para existir,lo único que lo puede mantener vivo y presente es nuestro propio deseo de seguir sufriendo...quizás porque no nos consideremos merecedores de la felicidad, miedo a descubrir que la vida y el mundo no es como siempre nos dijeron y al alzar la vista contemplemos un abismo de experiencias pendientes de convertirse en sabiduría tras ser vividas,quizás porque no sepamos qué es la mente y qué puede producir... de la única forma que se comprende y se alcanza la sabiduría y la salud completa es a través de la experiencia con consciencia plena,sin miedo; recordando qué es la intuición y dando paso al corazón. Ver y entender la vida, la existencia, a través de la mente es perderse en la confusión porque la mente se sostiene en la comparación,nunca tiene un final donde sentirse satisfecha, segura y en paz...es dual y tiende a instalarse en lo negativo, es su naturaleza antes de despertar.
Al despertar la mente deja de ser lo que creemos que es "nosotros mismos" para convertirse en un instrumento que aprendemos a utilizar solo cuando es necesario. Al igual que nuestras piernas (hechas para sostenernos erguidos,caminar,correr...) se paran y dejamos de utilizarlas cuando nos sentamos; la mente es utilizada cuando se recurre a ella para una gestión concreta y no cabalga salvaje sin rumbo ni control...estamos presente en plenitud como consciencia, sin malgastar nuestra energía fabricando pensamientos innecesarios que normalmente nos llevan al engaño, al miedo, a la incertidumbre... al sufrimiento nacido de no ser conscientes de nosotros mismos y de lo que nos rodea... El cerebro funciona como antena y nosotros escogemos qué frecuencia queremos sintonizar... en relación a ésto desarrollamos nuestras vidas y nos desarrollamos nosotros, tanto para evolucionar como para involucionar (libre albedrío, nosotros mismos escogemos y decidimos)...ése es nuestro camino, el sentido de la vida y cada uno tiene el suyo...
Cuando cambiamos de rumbo en nuestra evolución y nos apartamos de nuestra trayectoria, perdemos nuestro equilibrio, la armonía y aparece una señal que nos avisa y nos dice "para antes de continuar, te estás desviando de tu propósito, de tu desarrollo consciencial...quieres continuar?" Esta señal se manifiesta como síntomas y en nosotros aparece un estado que llamamos "enfermedad" (sea física o mental)...éso que consideramos una desgracia, algo negativo que interrumpe nuestras vidas es una expresión de la intuición, la ayuda que a veces necesitamos para no perdernos y poder alcanzar nuestra meta.Un aviso que nos frena y nos lleva a mirar en nuestro interior.
¿Y si cuando aparezca la abrazas, no le presentas resistencia y escuchas qué te quiere decir? cuando se de en ti la comprensión desaparecerá porque ya no será necesaria... (siempre que no hayas llegado a tu punto de destino y haya finalizado tu proceso vivencial en esta forma de existir)...
Ésto puede ser otra forma de entender la mente y la enfermedad...
Al despertar la mente deja de ser lo que creemos que es "nosotros mismos" para convertirse en un instrumento que aprendemos a utilizar solo cuando es necesario. Al igual que nuestras piernas (hechas para sostenernos erguidos,caminar,correr...) se paran y dejamos de utilizarlas cuando nos sentamos; la mente es utilizada cuando se recurre a ella para una gestión concreta y no cabalga salvaje sin rumbo ni control...estamos presente en plenitud como consciencia, sin malgastar nuestra energía fabricando pensamientos innecesarios que normalmente nos llevan al engaño, al miedo, a la incertidumbre... al sufrimiento nacido de no ser conscientes de nosotros mismos y de lo que nos rodea... El cerebro funciona como antena y nosotros escogemos qué frecuencia queremos sintonizar... en relación a ésto desarrollamos nuestras vidas y nos desarrollamos nosotros, tanto para evolucionar como para involucionar (libre albedrío, nosotros mismos escogemos y decidimos)...ése es nuestro camino, el sentido de la vida y cada uno tiene el suyo...
Cuando cambiamos de rumbo en nuestra evolución y nos apartamos de nuestra trayectoria, perdemos nuestro equilibrio, la armonía y aparece una señal que nos avisa y nos dice "para antes de continuar, te estás desviando de tu propósito, de tu desarrollo consciencial...quieres continuar?" Esta señal se manifiesta como síntomas y en nosotros aparece un estado que llamamos "enfermedad" (sea física o mental)...éso que consideramos una desgracia, algo negativo que interrumpe nuestras vidas es una expresión de la intuición, la ayuda que a veces necesitamos para no perdernos y poder alcanzar nuestra meta.Un aviso que nos frena y nos lleva a mirar en nuestro interior.
¿Y si cuando aparezca la abrazas, no le presentas resistencia y escuchas qué te quiere decir? cuando se de en ti la comprensión desaparecerá porque ya no será necesaria... (siempre que no hayas llegado a tu punto de destino y haya finalizado tu proceso vivencial en esta forma de existir)...
Ésto puede ser otra forma de entender la mente y la enfermedad...